MIME-Version: 1.0 Content-Location: file:///C:/8E83B253/metododedios.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii" El método de Dios

El método de Dios

(Ariel Costantino)

 

Día a día, las cosas suceden más rápido. A la gente no le gusta esperar por nada. En los peajes de los autopistas si se atrasan un po= co en las filas de los autos, las bocinas empiezan a sonar en infernal concier= to. Todos estamos apurados. Es por eso que los avances tecnológicos trab= ajan para satisfacer estas “necesidades”. Queremos que las cosas  sean cada vez más rá= pidas: computadoras, vehículos, ni siquiera en la comida invertimos mucho tiempo desde que se invento el microondas. En las publicidades escuchamos esos  comercial que dicen: “llame ya” ”compre ya”, y en la iglesia se ha infiltrado este tipo de cosas. El igle crecimiento, los ministerios prematu= ros, y tantos que no aprendieron a esperar en Dios. Me acuerdo la oración= de una hermana pidiendo paciencia a Dios, orando de esta manera: “Señor dame paciencia, pero DAMELA YA. Je, je!!! Es por esta razón existe mucha gente que  cree en métodos absurdos, como “baje diez kilos en una semana”, “aprenda ingles en tres clases” y cosas por el estilo. Pero cuando las cosas no salen como dicen estos métodos, entonces es el génesis de la frustración y la desesperación.

Las mujeres que se ilusionan con  métodos para adelgazar en una semana, al pasar estos siete días, cuando no lograron bajar lo que prometen estos métodos, comienzan a pensar que ya no hay solución para ellas. Cuando en algu= na congregación no funciona el famoso G12, el pastor se frustra y deja = el Ministerio. Eso es lo que sucede cuando creemos en métodos, que, ¡Ojo!!! Pueden ser buenos. El hecho es que deberíamos pregunta= rnos ¿Cuál es el método de Dios para nosotros?.<= /span>

En particular creo que los métodos son buenos, pero ninguno supera al método de Dios. ¿Conoce el método de Dios? En el método de Dios todo tiene un precio y por sobretodo, sus planes requieren de TIEMPO. En Eclesiastés 3 dice que “todo tiene su tiempo”.

John Maxwell dice: “hay dos tipos de personas en este mundo, unas que paga= n el precio ahora y disfrutan después. Y las otras, son las que disfrutan= ahora, pero pagan el precio después” esto es una gran verdad, porque = en los métodos de nuestro Padre celestial existe un precio que debemos pagar,  que es el tiempo de es= pera. Las cosas no son mágicas, ni instantáneas. Requieren de esfue= rzo y tiempo.

 

Isaías declara: Me puso por saeta aguda, me guardó en su aljaba (Isaías 49:2) (énfa= sis mío)

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Saeta aguda

Si la saeta esta aguda, quiere decir que esta pasó por el proceso de afinación. Este es el primer punto que encontramos en el méto= do de Dios, el precio de ser moldeados. Este es el precio del dolor, el precio= de hacer cosas que no nos gustan, para lograr cosas que amamos. Mientras todos salen, y se divierten y viven una “vida” irresponsable, usted y= yo nos encontramos estudiando, o criando a nuestros hijos, trabajando, haciendo horas extras, yendo al seminario, orando, viajando alguna parte fuera de tu ciudad, dejando padres y novia par estudiar,  etc.…

En esos momentos, que nos pasan cosas inesperadas. Cosas que aparentemente no estamos preparados para afrontar,  Por ejemplo: la pérdida de un familiar querido, algún problema emocional, o de conflicto familiar. Cuando nos suceden estas cosas, también estamos siendo formados, Dios nos esta afilando. Pablo lo di= ce de esta manera: “Porque esta = leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez m&aacu= te;s excelente y eterno peso de gloria;” (2de Corintios 17:17)=

 

Me guardo en su aljaba

Hay un tiempo donde estaremos guardados, donde solo tendremos que esperar. El arquero dentro de su bolsa posee muchas flechas. Todas est&aacu= te;n a la espera, que en algún momento las tome  con su mano y las lance hacia el b= lanco. Dentro de la aljaba pasan mucho tiempo, sin mucho que hacer. Es cuando comienzan a pensar, cosas que nunca deberían pensar.

Este es el tiempo donde algunos de nosotros nos surgen interrogáncias, y comenzamos a pensar: ¿en verdad Dios me querrá usar? ¿Serviré para algo?

 En la aljaba, también se escucharan algunas declaraciones como estas: “este no es mi lugar, yo tengo que estar afuera, buscando un blanco, una meta, ¿Qué ha= go aquí adentro, en una bolsa? “Necesitamos esperar. Dios es el q= ue abre puertas, Él es quien te promociona. El Espíritu Santo es= un “Manager” increíble.

Aunque lo que te rodea tenga apariencia de fracaso, o de estancamiento, piensa que en los métodos de Dios todo tiene su tiemp= o. David siendo que ya había sido ungido como rey, todavía cuida= ba las ovejas de su padre, no fue al trono inmediatamente de ser ungido. Paso mucho tiempo para eso. El podría haber pensado: si ya me ungieron co= mo rey, ¿Qué hago cuidando estas ovejas? ¿Cuándo se morirá Saúl? Y cosas de este tipo. Pero no fue así, Da= vid supo esperar su tiempo.

 &nb= sp;          Aunque te encuentres en ese trabajo que sabes que no es lo tuyo, espera la mano del arquero, que en su tiempo te tomara para lanzarte. Pero recuerda que &eacut= e;l te sacara de la aljaba. No mires la situación actual. Hay un cuadro = mas grande, que solo podes mirar con tus ojos espirituales. Pero es necesario q= ue estés viviendo esto. Es el método de Dios para forjarte. No c= reas a todos los métodos  qu= e te vende el mundo. Dios tiene sus tiempos. Cuando el te saque de su aljaba será en el lugar correcto, en el tiempo justo.

Pablo continua con el versículo que sito arriba de esta man= era: no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.” (2de Corinti= os 17:18)<= /span>

 Dios te quiere usar, Èl quie= re hacer grandes cosas con vos. Tiene un ministerio enorme. Te lanzara como sa= eta bruñida. Solo debes pagar el precio de esperar, el metodo de Dios.

Ariel Costantino.

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